Nombre de dominio: ¿qué es y cómo conseguir uno?
Un nombre de dominio es la dirección de tu web, por ejemplo tuempresa.es. Lo compras en un proveedor por unos diez euros al año y sigues siendo su propietario. Tu sitio se conecta después a él.
Cuando lanzas una web para tu negocio, hay un término que aparece una y otra vez: el nombre de dominio. Detrás de esa palabra algo técnica se esconde algo muy sencillo. Es, sin más, la dirección de tu web en internet. Veamos juntos qué es en realidad, para qué sirve, cómo elegir uno bueno, dónde comprarlo y cuánto cuesta. Buena noticia: siempre sigues siendo su propietario.
¿Qué es exactamente un nombre de dominio?
Un nombre de dominio es la dirección que la gente escribe para encontrar tu web. Por ejemplo, tuempresa.es o salon-de-julia.com. Sin él, tu web sí existe en algún servidor, pero nadie puede acceder a ella con facilidad.
Un nombre de dominio se compone de dos partes. Primero el nombre que eliges (tuempresa), y después la extensión que va tras el punto (.es, .com, .eu). Unidos, forman una dirección única en todo el mundo: una vez que la registras, nadie más puede usarla. Las mayúsculas no influyen y nunca hay espacios: un nombre de dominio se escribe siempre todo junto.
Piénsalo como la dirección física de tu comercio. Te pertenece, te identifica y es gracias a ella que tus clientes te encuentran.
¿Para qué sirve en la práctica?
El nombre de dominio cumple varias funciones muy prácticas en la vida de tu negocio.
Primero, hace que tu web sea accesible: cuando un cliente escribe tu dirección, llega directamente a tu sitio. También te permite crear un correo profesional, del tipo hola@tuempresa.es. Eso resulta mucho más serio y de confianza que una dirección gratuita en gmail.com.
Además, tu nombre de dominio influye en tu posicionamiento en Google: una dirección clara y coherente con tu actividad ayuda a los buscadores, y sobre todo a tus clientes, a entender quién eres y a qué te dedicas. Por último, un buen nombre de dominio refuerza tu imagen y tu credibilidad. Demuestra que eres una empresa real y establecida, y ayuda a tus clientes a recordarte. Es un pequeño detalle que marca una gran diferencia.
¿Cómo elegir un buen nombre de dominio?
La elección del nombre merece unos minutos de reflexión, porque lo vas a conservar mucho tiempo. Estas son las reglas que funcionan:
- Que sea sencillo y corto. Un nombre fácil de decir y de escribir se recuerda mejor y se teclea sin errores.
- Usa el nombre de tu empresa siempre que puedas. Es lo más lógico y coherente.
- Evita los guiones y los números, que dificultan memorizarlo y comunicarlo de viva voz.
- Piensa en tu zona de actividad. Una extensión .es tranquiliza a una clientela local, mientras que .com tiene un alcance más internacional.
Comprueba también que el nombre que quieres esté libre en las redes sociales, para que tu presencia sea coherente en todas partes. Un consejo: di tu nombre de dominio en voz alta. Si tienes que deletrearlo cada vez, es que es demasiado complicado. El mejor nombre de dominio es el que se entiende a la primera.
¿Dónde comprar un nombre de dominio?
Un nombre de dominio se compra en un proveedor especializado, llamado registrador. Los más conocidos son GoDaddy, OVH, Namecheap o Gandi. El principio es siempre el mismo: entras en su web, escribes el nombre que quieres y la herramienta te dice si está disponible o ya está cogido.
Si está libre, lo registras en unos minutos creando una cuenta y pagando en línea. Guarda bien tus datos de acceso, porque desde esa cuenta renovarás tu dominio cada año. Si ya está cogido, prueba con otra extensión o una pequeña variante. En la práctica, la operación es sencilla y rápida, incluso sin conocimientos técnicos.
Un punto importante que debes recordar: eres tú quien compra y posee tu nombre de dominio, a tu nombre. Eres su único propietario y sigues siéndolo, pase lo que pase.
Cuánto cuesta y por qué sigues siendo el propietario
Buena sorpresa: un nombre de dominio no es caro. Calcula en general unos diez euros al año, que se renuevan cada año para conservarlo. Es, sin duda, uno de los gastos más pequeños de tener presencia en internet. Algunas extensiones cuestan un poco más y otras un poco menos, pero se mantienen en cifras muy razonables.
Ese pequeño coste anual tiene una gran ventaja: eres el propietario de tu dirección. No depende de ningún proveedor concreto. Si algún día cambias de agencia o de alojamiento, tu nombre de dominio va contigo. Nunca empiezas de cero y nunca pierdes tu dirección.
¿Y dónde encaja Kweedee en todo esto?
Seamos claros y honestos: Kweedee no vende ni gestiona tu nombre de dominio. Eres tú quien lo compra, en el proveedor que prefieras, por unos diez euros al año. Así, sigues siendo plenamente su propietario.
Nuestro papel llega justo después. En una breve videollamada, conectamos tu web recién creada con tu nombre de dominio. No tienes que hacer nada técnico: te guiamos paso a paso y, en unos minutos, tu sitio está en línea en tu dirección.
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